"La certeza de la injusticia. Cd. Juarez, Chih. Mèxico"
Rosario Acosta
  La incertidumbre que se vive al tener una hija, hermana, sobrina u otro ser querido desaparecido, es casi indescriptible a las palabras.

Es como una agonia lenta, que consume poco a poco, que termina con la esperanza en tanto transcurren los dias, y sobre todo, va terminando con la fe en lo que una cree y espera. Los dias son mas largos y las noches como eternas. Se hace tarde para esperar la luz del nuevo dia y recibir alguna noticia. Esta agonia es colectiva con los demas miembros de la familia pero parece que se recrudece en las mujeres, no se si por aquello de la maternidad. Se merma la salud y se acaba la alegria.

Pero por fin llega una noticia, y es curioso como a veces las noticias como estas pueden convertirse en buenas noticias, en una certeza. Es curioso como llega a aliviar y a hacer respirar profundo e ir del dolor de la angustia a la paz que puede dar la certeza de la muerte. Por fin termino todo, ya no hay nada que esperar, ahora es tiempo de llorar y llorar hasta que por fin llegue un espacio de descanso para quedar entonces suspendida en el duelo.

Algunas personas como fue mi caso, o el de mi familia, trascendimos de las lagrimas a las acciones para demandar justicia. Justicia primero por la desaparicion inexplicable de una hija. Justicia por su posterior muerte, y finalmente justicia porque aquellas instituciones a quienes les toca proteger y cuidar el bienestar, la integridad y la vida de sus ciudadanos, dejan pasar horas y dias preciosos sin hacer nada para buscarla o para caastigar a los responsables, y no solo eso, adoptan una actitud nociva de negar la propia existencia de una desaparicion y-o muerte utilizando para esto, una condicion de culpa que recae primordialmente en quien ahora es victimas.


A veces organizada con otras personas que vivieron la misma expeeriencia, a veces por cuenta propia, otras mas a travez de voluntades totalmente ajenas a la experiencia pero con la solidaridad necesaria para acompanar, me toco vivir un cumulo de experiencias en el recorrido como encontrar sentar un precedente importante que recordara en el futuro a las Instituciones de justicia y a sus representantes que evadir su responsabilidad, no solo los convierte en complices de estas desapariciones y muertes, sino que los coloca de manera automatica en un rango de evasores de la ley.

Dada esta concepcion de la justicia a partir de los acontecimientos, fue la misma vida que me fue marcando el camino para llegar a las diferentes instancias de justicia. Pero ya no las del propio Estado, sino de la justicia internacional.

Era tan facil como imaginar que un Estado que no garantiza el tan nombrado Estado de Derecho, sencillamente debia pagar por ello. Era tan facil como creer que los acuerdos firmados por Mexico en diversos tratados internacionales de paz para garantizar el respeto a los derechos humanos de sus ciudadanos era real y verdadero, era tan inigualablemente sencillo creerlo............que yo lo crei. Y crei que era solo cuestion de levantar la mano y decir aquí estoy, este Estado en el que vivo, que se llama Mexico, a travez de diversos funcionarios en una de sus instituciones para procurar justicia, ha violentado cruelmente los derechos mas elementales como son la vida, la libertad y la seguridad de mi familia, ha minimizado en su momento oportuno la desaparicion de una de nuestras hijas, ha puesto en tela de juicio la calidad moral de ella y de su familia para poder justificar su muerte, ha negado la existencia de un riesgo permanente para la comunidad en donde vivo.

Y creyendolo firmemente, fui detrás de esa posibilidad, no de encontrar al responsable de este crimen, materialmente hablando, pues este ya estaba tras las rejas, sino de encontrar un castigo ejemplar a los co-rresponsables de los hechos, que lamentablemente eran parte de una Institucion de Justicia en este Estado, en este Pais.

En alguna ocasión durante este recorrido que cuento, un funcionario importante en alguna de estas Instituciones me questiono: “Y usted que pelea?” “ El responsable de el caso de su sobrina esta preso, -me dijo-, y volvio a insistir: Que pelea?. ..........


Lo que yo “peleo” –le conteste-, usted no podria entenderlo-, sencillamente porque es una cuesiton de dignidad. Es el pago por la enorme indignacion que causa tanta mentira, descalificacion , omision y faltas de respeto de quien necesariamente tendria que actuar de forma diferente...


Yo no se si me entendio, pero lo que si se ahora es que la que no entendio oportunamente fui yo.

No entendi que las instancias de justicia Internacional dificilmente estan dispuestas a enfrentar las diversas formas de poder de los Estados, aun y los que mas permiten la violentacion de los derechos humanos.

Que su mision pareciera ser dar palmaditas de consuelo en tanto los Estados que firman yr atifican tratados tengan la voluntad de respetarlos.

Que sus maximas acciones consisten en recomendaciones y pronunciamientos que si bien tienen en determinado momento un costo politico importante para los Estaods, dificilmente impactan de manera directa a quienes nos es tan dificil hacer entender a los politicos que uno no puede olvidarse de la dimension personal y subjectiva de lo que llamamos derechos humanos.


Admito que es sumamente dificil politizar a quienes hemos sufrido una tragedia enorme, como es la perdida de un familiar en estas circunstancias pero admito primero que lo es doblemente por la respuesta de las Instituciones.

En Enero del 2002 con la inigualable solidaridad de otras voluntades, accese la demanda 104-02 contra el Gobierno de Mexico, por OMISION, ante la Comision Interamericana de los Derechos Humanos, de la Organización de los Estados Americanos y con el unico fin de sentar un precedente importante que recordara en el futuro la OBLIGACION y EL DEBER de actuar de manera realmente pronta y expedita a cualqueir funcionario, so pena de pagar por ello .al menos administrativamente.

A esta fecha, Marzo del 2004, he recibido 4 respuestas. Ninguna ha sido de parte de la OEA, todas ellas han sido del Gobierno de Mexico a la OEA y esta simplemente me las ha hecho llegar con la siguiente anotacion: “Tengo el agrado de dirigirme a usted en nombre de la Comision Interamericana de Derechos Humanos con el objeto de trasmitirle las partes pertinentes de informacion adicional aportada por el Estado de Mexico respecto a su peticion”. 16 de Abril del 2003

Y la informacion pertinente del Estado Mexicano transmitida dice : “Faltan recursos de jurisdiccion interna por agotar, según lo establecido por el articulo 46 de la Convecion Americana sobre Derechos Humanos , por lo anteriormente expuesto, el gobierno de Mexico solicita que la Comision declare la inadmisibilidad del caso.

A estas inter comunicaciones, Estado, OEA, y peticionaria, -o sea, yo- le debo de sumar 3 comparecencias en la corte en Washington. En las que en todo momento debi presentar pruebas de absolutamente todo lo que dijera, no asi el Estado demandado.


Se me agoto el tiempo, no tengo mas que esperar y lo que tenia que entender ya lo entendi.

Paradojicamente la muerte de Cinthia le ha dado vida a mi vida, pero sobre todo, le ha dado certeza. La certeza de la injusticia. De la injusticia Institucional que permanece como el mas grande y poderoso de los complices de esta catastofrica situacion en esta entidad.

Atentamente.’

ROSARIO ACOSTA
Marzo 21 del 2004

 
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