| La
incertidumbre que se vive al tener una hija, hermana,
sobrina u otro ser querido desaparecido, es casi
indescriptible a las palabras.
Es
como una agonia lenta, que consume poco a poco,
que termina con la esperanza en tanto transcurren
los dias, y sobre todo, va terminando con la fe
en lo que una cree y espera. Los dias son mas
largos y las noches como eternas. Se hace tarde
para esperar la luz del nuevo dia y recibir alguna
noticia. Esta agonia es colectiva con los demas
miembros de la familia pero parece que se recrudece
en las mujeres, no se si por aquello de la maternidad.
Se merma la salud y se acaba la alegria.
Pero
por fin llega una noticia, y es curioso como a
veces las noticias como estas pueden convertirse
en buenas noticias, en una certeza. Es curioso
como llega a aliviar y a hacer respirar profundo
e ir del dolor de la angustia a la paz que puede
dar la certeza de la muerte. Por fin termino todo,
ya no hay nada que esperar, ahora es tiempo de
llorar y llorar hasta que por fin llegue un espacio
de descanso para quedar entonces suspendida en
el duelo.
Algunas
personas como fue mi caso, o el de mi familia,
trascendimos de las lagrimas a las acciones para
demandar justicia. Justicia primero por la desaparicion
inexplicable de una hija. Justicia por su posterior
muerte, y finalmente justicia porque aquellas
instituciones a quienes les toca proteger y cuidar
el bienestar, la integridad y la vida de sus ciudadanos,
dejan pasar horas y dias preciosos sin hacer nada
para buscarla o para caastigar a los responsables,
y no solo eso, adoptan una actitud nociva de negar
la propia existencia de una desaparicion y-o muerte
utilizando para esto, una condicion de culpa que
recae primordialmente en quien ahora es victimas.
A veces organizada con otras personas que vivieron
la misma expeeriencia, a veces por cuenta propia,
otras mas a travez de voluntades totalmente ajenas
a la experiencia pero con la solidaridad necesaria
para acompanar, me toco vivir un cumulo de experiencias
en el recorrido como encontrar sentar un precedente
importante que recordara en el futuro a las Instituciones
de justicia y a sus representantes que evadir
su responsabilidad, no solo los convierte en complices
de estas desapariciones y muertes, sino que los
coloca de manera automatica en un rango de evasores
de la ley.
Dada
esta concepcion de la justicia a partir de los
acontecimientos, fue la misma vida que me fue
marcando el camino para llegar a las diferentes
instancias de justicia. Pero ya no las del propio
Estado, sino de la justicia internacional.
Era
tan facil como imaginar que un Estado que no garantiza
el tan nombrado Estado de Derecho, sencillamente
debia pagar por ello. Era tan facil como creer
que los acuerdos firmados por Mexico en diversos
tratados internacionales de paz para garantizar
el respeto a los derechos humanos de sus ciudadanos
era real y verdadero, era tan inigualablemente
sencillo creerlo............que yo lo crei. Y
crei que era solo cuestion de levantar la mano
y decir aquí estoy, este Estado en el que
vivo, que se llama Mexico, a travez de diversos
funcionarios en una de sus instituciones para
procurar justicia, ha violentado cruelmente los
derechos mas elementales como son la vida, la
libertad y la seguridad de mi familia, ha minimizado
en su momento oportuno la desaparicion de una
de nuestras hijas, ha puesto en tela de juicio
la calidad moral de ella y de su familia para
poder justificar su muerte, ha negado la existencia
de un riesgo permanente para la comunidad en donde
vivo.
Y
creyendolo firmemente, fui detrás de esa
posibilidad, no de encontrar al responsable de
este crimen, materialmente hablando, pues este
ya estaba tras las rejas, sino de encontrar un
castigo ejemplar a los co-rresponsables de los
hechos, que lamentablemente eran parte de una
Institucion de Justicia en este Estado, en este
Pais.
En
alguna ocasión durante este recorrido que
cuento, un funcionario importante en alguna de
estas Instituciones me questiono: “Y usted
que pelea?” “ El responsable de el
caso de su sobrina esta preso, -me dijo-, y volvio
a insistir: Que pelea?. ..........
Lo que yo “peleo” –le conteste-,
usted no podria entenderlo-, sencillamente porque
es una cuesiton de dignidad. Es el pago por la
enorme indignacion que causa tanta mentira, descalificacion
, omision y faltas de respeto de quien necesariamente
tendria que actuar de forma diferente...
Yo no se si me entendio, pero lo que si se ahora
es que la que no entendio oportunamente fui yo.
No
entendi que las instancias de justicia Internacional
dificilmente estan dispuestas a enfrentar las
diversas formas de poder de los Estados, aun y
los que mas permiten la violentacion de los derechos
humanos.
Que
su mision pareciera ser dar palmaditas de consuelo
en tanto los Estados que firman yr atifican tratados
tengan la voluntad de respetarlos.
Que
sus maximas acciones consisten en recomendaciones
y pronunciamientos que si bien tienen en determinado
momento un costo politico importante para los
Estaods, dificilmente impactan de manera directa
a quienes nos es tan dificil hacer entender a
los politicos que uno no puede olvidarse de la
dimension personal y subjectiva de lo que llamamos
derechos humanos.
Admito que es sumamente dificil politizar a quienes
hemos sufrido una tragedia enorme, como es la
perdida de un familiar en estas circunstancias
pero admito primero que lo es doblemente por la
respuesta de las Instituciones.
En
Enero del 2002 con la inigualable solidaridad
de otras voluntades, accese la demanda 104-02
contra el Gobierno de Mexico, por OMISION, ante
la Comision Interamericana de los Derechos Humanos,
de la Organización de los Estados Americanos
y con el unico fin de sentar un precedente importante
que recordara en el futuro la OBLIGACION y EL
DEBER de actuar de manera realmente pronta y expedita
a cualqueir funcionario, so pena de pagar por
ello .al menos administrativamente.
A
esta fecha, Marzo del 2004, he recibido 4 respuestas.
Ninguna ha sido de parte de la OEA, todas ellas
han sido del Gobierno de Mexico a la OEA y esta
simplemente me las ha hecho llegar con la siguiente
anotacion: “Tengo el agrado de dirigirme
a usted en nombre de la Comision Interamericana
de Derechos Humanos con el objeto de trasmitirle
las partes pertinentes de informacion adicional
aportada por el Estado de Mexico respecto a su
peticion”. 16 de Abril del 2003
Y la informacion pertinente del Estado Mexicano
transmitida dice : “Faltan recursos de jurisdiccion
interna por agotar, según lo establecido
por el articulo 46 de la Convecion Americana sobre
Derechos Humanos , por lo anteriormente expuesto,
el gobierno de Mexico solicita que la Comision
declare la inadmisibilidad del caso.
A
estas inter comunicaciones, Estado, OEA, y peticionaria,
-o sea, yo- le debo de sumar 3 comparecencias
en la corte en Washington. En las que en todo
momento debi presentar pruebas de absolutamente
todo lo que dijera, no asi el Estado demandado.
Se me agoto el tiempo, no tengo mas que esperar
y lo que tenia que entender ya lo entendi.
Paradojicamente
la muerte de Cinthia le ha dado vida a mi vida,
pero sobre todo, le ha dado certeza. La certeza
de la injusticia. De la injusticia Institucional
que permanece como el mas grande y poderoso de
los complices de esta catastofrica situacion en
esta entidad.
Atentamente.’
ROSARIO
ACOSTA
Marzo 21 del 2004
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